Si has llegado aquí desde el QR de la caja, ya tienes tu heno en la mano. Te contamos en cinco minutos cómo darlo, cómo hacer la transición desde tu heno de antes, cómo guardarlo y qué errores evitar, para conejos y cobayas.
1. Cuánto heno: siempre a su alcance
El heno es la base de su alimentación. Tiene que tenerlo siempre a su alcance, todo el día, y no hay que racionarlo[1][2][3].
Los veterinarios coinciden en que la gran mayoría de lo que come tiene que ser heno[1][3]. Nosotros lo decimos así: al menos el 80 % de su dieta tiene que ser heno.
¿Y el pienso? Te lo decimos claro: no se recomienda como su alimentación principal. Lo principal es el heno.
2. Cómo servirlo cada día
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Heno fresco cada día[1][2]. Ponle su ración nueva cada mañana y quita el que esté sucio o pisado.
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Mejor esparcido que apretado. Si lo amontonas todo en un henil, lo de abajo puede estropearse sin que lo veas[4]. Rellénalo a menudo con poco, o pon parte del heno suelto en su zona.
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Los dos henos de base. El heno de montaña y la festuca se complementan: el de montaña es una mezcla de hierbas de pradera, de hebra más fina; la festuca es extra verde, de hebra más gruesa, con más proteína e ideal para los más selectivos. Darle los dos le da variedad.
3. La transición: cómo pasar a este heno sin problemas
Es lo que más nos preguntáis: «he cambiado de heno y no lo mira». Es normal: para él es algo nuevo, con otro olor y otra textura. Por eso el cambio se hace con una transición, poco a poco, porque además su digestión es delicada: de 2 a 4 semanas[1][3].
Así lo hacemos nosotros:
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Primera semana: mezcla el heno nuevo con el que comía, con más del de antes. Cada día, un poco más del nuevo y un poco menos del viejo[1].
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Segunda semana: te recomendamos que ya sea entre un 60 y un 80 % de heno nuevo, siempre a su ritmo.
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A partir de ahí: sigue subiendo hasta que todo sea heno nuevo.
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Un truco: esconde unas flores dentro del heno. Rebusca, se entretiene y va comiendo heno.
Mientras tanto, obsérvale: que siga comiendo con normalidad y sin molestias de barriga; si algo no le sienta bien, ve más despacio[1]. Cada conejo y cada cobaya tienen su ritmo.
No te vamos a prometer que se lo coma desde el primer día: cada peque es un mundo. Lo que sí te prometemos es calidad. Si en la transición te surge cualquier duda, escríbenos y te ayudamos.
4. Cómo guardarlo
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En su caja y cerrada. La caja de cartón es de las mejores opciones frente al plástico para no guardar humedad.
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En un sitio seco[5], sin sol directo y donde no le llegue la lluvia.
- Bien guardado, mantiene su calidad, su olor y su color durante 2 o 3 meses, y puede durar más.
¿Y si se moja? Si el heno se ha mojado o tiene moho, no se lo des: tíralo[5]. El heno con moho huele mal y cambia de color[4]. Ante la duda, mejor no arriesgar[4].
5. Los premios, en su justa medida
Las flores (caléndula, manzanilla, pétalos de rosa, hibisco) y el diente de león son premios, no su comida. Los premios, siempre en muy poca cantidad[1].
Nosotros recomendamos un puñado, de 3 a 5 veces por semana, mezclado con el heno: así le animas a rebuscar y comer heno. La primera vez que pruebe algo nuevo, poco.
Y evita los snacks con mucho azúcar de tienda[3].
6. Errores frecuentes
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Racionar el heno. Tiene que tenerlo siempre, todo el día[1][2].
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Cambiar de heno de golpe, sin transición. Mejor de 2 a 4 semanas, mezclando[1][3].
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Llenar el henil hasta arriba y no mirar lo de abajo[4].
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Guardarlo donde coge humedad[5] o le da el sol.
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Darle más premios que heno. Los premios, de vez en cuando.
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Esperar si deja de comer. Si tu conejo o tu cobaya no come nada, es una urgencia: llama a su veterinario ese mismo día[5].
Si tienes una cobaya
Todo lo de arriba vale también para ella. Una cosa más: las cobayas no fabrican la vitamina C, así que tiene que llegarles con lo que comen cada día[3]. Pregúntale a su veterinario cómo cubrirla.
En resumen
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Heno siempre a mano: al menos el 80 % de lo que come.
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Fresco cada día, y quita el sucio.
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Montaña y festuca, los dos henos de base.
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Transición, poco a poco: de 2 a 4 semanas, mezclando con el que comía.
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Guárdalo en su caja, cerrada, en un sitio seco y sin sol directo. Si se moja, fuera.
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Premios, un puñado, de 3 a 5 veces por semana.
¿Te queda alguna duda? Escríbenos: te leemos todos los días.
Fuentes
- PDSA (organización veterinaria benéfica del Reino Unido), Feeding your rabbits: alrededor del 85 % de la dieta, heno o hierba, idealmente sin límite; un manojo fresco cada día; los cambios de comida, poco a poco, en 2 a 4 semanas, y más despacio si le sientan mal; los premios, en muy poca cantidad.
- House Rabbit Society (asociación estadounidense de conejos de compañía), Rabbit Diet: heno fresco, en cantidad y sin límite, todos los días.
- PDSA, Your guinea pig's diet: el heno, del 85 al 90 % de la dieta de la cobaya y siempre disponible; los cambios, en 2 a 4 semanas; necesita vitamina C de la dieta porque no la fabrica; evitar los premios muy azucarados de las tiendas.
- Rabbit Welfare Association & Fund (asociación británica), Hay racks: a helpful feeding tool or a recipe for disaster?: en un henil lleno, el moho del fondo pasa desapercibido; mejor heno repartido; el heno con moho huele mal y cambia de color; ante la duda, tirarlo.
- RSPCA (sociedad protectora de animales del Reino Unido), Rabbit health: guardar el heno en un sitio seco y tirarlo si se humedece o tiene moho; si deja de comer, al veterinario enseguida.
Lo que no lleva número es nuestra experiencia y nuestra recomendación en ENEO.
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